Si has llegado a este artículo es porque te has decidido (o casi) por los muebles fabricados en madera para tu nueva cocina. Por eso, y antes que nada, déjanos darte la enhorabuena: te has decantado por un material que no solo es resistente y duradero; sino que además es atemporal.
Y no solo eso: la variedad de tonalidades es inmensa; por lo que tendrás muchas opciones entre las que elegir a la hora de diseñar la cocina de tus sueños. No solo el tono, sino también la veta y el acabado, influyen directamente en cómo se percibirá el espacio, en la sensación de amplitud, en la luminosidad y, por supuesto, en el carácter que transmite tu cocina.
Si eres del club de los indecisos, este artículo es para ti. Vamos a hacer un repaso de las principales características de las maderas diferenciándolas (a grandes rasgos) entre claras y oscuras. Sigue leyendo si quieres entender cómo se comportan en diferentes espacios y qué criterios tener en cuenta para tomar una decisión perfecta para tu nuevo proyecto.
Maderas claras: luz, amplitud y naturalidad
Las maderas claras son ya un clásico contemporáneo por derecho propio. Incluso durante el auge del minimalismo más extremo las vimos colarse tímidamente (a través de pequeñas baldas, elementos decorativos, taburetes…) para dar pie a atmósferas de estilo escandinavo.
En los últimos tiempos las hemos visto ganar terreno hasta convertirse en protagonistas de tendencias como el Japandi (una suerte de fusión entre lo japonés y lo nórdico) o el minimalismo cálido que tanto triunfa.
Y no nos extraña. maderas como el roble o el fresno son capaces de generar espacios acogedores pero ligeros y contemporáneos.
Las maderas claras son una elección habitual en cocinas contemporáneas, nórdicas o minimalistas cálidas. Tonos como el roble claro, el fresno o acabados naturales suavizados aportan una sensación inmediata de ligereza visual.
Qué mejor muestra de esto que el impresionante proyecto de Nivel 2 Muebles en el que ha utilizado nuestro modelo Vera, fabricado en roble.

Los tonos claros tienen mayor capacidad para reflejar la luz, ya sea natural o artificial. Esto las convierte en aliadas perfectas para cocinas pequeñas o con poca iluminación
La atmósfera relajada que generan resulta ideal para espacios abiertos al salón o al comedor, ya que combinan casi con cualquier estilo decorativo.

Más allá de su función estética, las maderas claras son buenas cómplices para el día a día, sobre todo en cocinas familiares o con mucha vida, ya que disimulan mejor el polvo fino y las pequeñas marcas del uso diario.
Maderas oscuras: profundidad, elegancia y carácter
Las maderas oscuras, por su parte, tienen una presencia más contundente. Si algo consiguen los nogales, los robles oscuros o los acabados ahumados es aportar carácter y consistencia casi a cualquier diseño de interiores.
Elegir cualquiera de estas maderas es una gran idea si lo que buscas transmitir con tu cocina es elegancia, solidez y un punto de exclusividad. Y es que estos materiales “visten” la cocina al instante de incluirlos en el diseño.
Un buen ejemplo de esto es este proyecto de Apunto Reformas en el que han utilizado nuestro modelo Montreal, fabricado en madera de nogal, como base de todo el diseño.

Si bien estos tonos pueden asustar a quienes no tienen una cocina muy espaciosa, hay algunos trucos para incluirlos en cocinas más contenidas. Una buena idea sería combinar la madera oscura con colores claros en encimeras o suelos; así como optimizar al máximo la iluminación natural.
Esto último lo ha hecho nuestro distribuidor Hermanos Rojas, que ha combinado el modelo Montreal con el Berlin en tonos neutros y añadido una cristalera como separación con el resto de la vivienda; maximizando la luz disponible y dando sensación de amplitud.

El contraste de materiales ayuda a marcar los acentos visuales, dirigiendo la mirada hacia los puntos estratégicos. ¿El resultado? Un ambiente sofisticado y poco recargado.
Criterios para elegir bien
Como vemos, a la hora de diseñar una cocina no hay una única respuesta válida. El “truco” está en analizar a fondo las características del espacio disponible y ser honesto con tus necesidades, preferencias y prioridades reales.
No obstante, hay algunas pistas que te pueden ayudar a elegir con criterio:
- Si tu cocina es muy pequeña o tiene poca luz; las maderas claras te ayudarán a ampliar visualmente el espacio.
- ¿Cocina grande? Puedes permitirte el lujo de experimentar con maderas oscuras sin miedo a recargar el ambiente.
- Si quieres demostrar carácter y sofisticación, apuesta por maderas oscuras.
- ¿Buscas atemporalidad y luminosidad? Maderas claras.
- ¡Atrévete a mezclar! No todo es blanco o negro. Prueba a combinar la madera con texturas y colores que te den la sensación que buscas en tu cocina.
Si buscas aún más ideas y ejemplos, no te pierdas las propuestas de diseño de nuestro catálogo.